Raquel Porcar Serrador, Irene Zanón Montesinos, Yvan Vidal Mateu
El síndrome de Capgras es un trastorno delirante incluido dentro de los síndromes de identificación errónea, caracterizado por la creencia de que una persona cercana ha sido sustituida por un impostor físicamente idéntico. Aunque su prevalencia general es baja, su diagnóstico en la población infantojuvenil representa un desafío clínico, especialmente, cuando coexisten factores como consumo de sustancias, disfunción familiar o situaciones migratorias. Este artículo presenta el caso clínico de un adolescente de 16 años con síntomas psicóticos agudos compatibles con delirio de Capgras, con antecedentes de consumo de cánnabis y dinámica familiar disfuncional. El ingreso en la unidad de hospitalización infantojuvenil permitió una intervención integral. Se realizó una valoración sistemática según el modelo de Virginia Henderson y se elaboró un plan de cuidados individualizado utilizando las taxonomías de la North American Nursing Diagnosis Association (NANDA) de diagnósticos enfermeros, de la Nursing Outcomes Classification (NOC) de resultados de enfermería y de la Nursing Interventions Classification (N 1C) de intervenciones de enfermería. Entre los principales diagnósticos de enfermería identificados, destacan: trastorno del pensamiento, ansiedad, afrontamiento ineficaz y afrontamiento familiar comprometido. El caso pone de manifiesto la relevancia del abordaje multidisciplinario y la importancia del papel de la enfermería en la detección, la monitorización, el seguimiento y el cuidado de pacientes adolescentes con sintomatología psicótica poco habitual. La estandarización de cuidados basada en la evidencia, junto con una mirada centrada en el paciente y su contexto, resulta fundamental para lograr intervenciones eficaces y humanizadas en salud mental.