Madrid, España
La discapacidad de los pacientes con limitación crónica al flujo aéreo se manifiesta en la práctica de las actividades de la vida diaria. Se puede emplear el entrenamiento físico global para mejorar la tolerancia al esfuerzo de estos enfermos. El objetivo de nuestro estudio ha sido conocer la relación existente entre los tres parámetros que sirven para valorar al enfermo con patología pulmonar obstructiva crónica (calidad de vida, función respiratoria y capacidad funcional) así como la posibilidad de mejoría de los mismos tras un programa de reentrenamiento al esfuerzo.
Hemos llevado a cabo un programa de reentrenamiento mediante cicloergómetro (tres días por semana durante seis semanas) en 14 pacientes seleccionados entre los que acudían de forma ambulatoria a revisión en la Unidad de Rehabilitación Respiratoria de nuestro hospital, excluyendo aquellos en situación clínica inestable, con patología que contraindicara el esfuerzo y los que no pudieran acudir al hospital con la periodicidad deseada. Realizamos una valoración de cada enfermo, antes y después del programa, que incluía pruebas de función respiratoria (espirometría y curva flujo volumen), test de capacidad de esfuerzo (prueba de esfuerzo incremental con cicloergómetro) y test de calidad de vida (cuestionario CRDQ). Analizamos la correlación antes del reentrenamiento entre los tres tipos de variables que nos sirven para conocer el estado de cada paciente y la evolución de las mismas después del reentrenamiento.
Destacamos en nuestros resultados la falta de correlación estadísticamente significativa de los parámetros de calidad de vida con respecto a los valores de capacidad de esfuerzo y función pulmonar. Únicamente existe correlación entre los siguientes aspectos de la calidad de vida: función emocional y fatiga (r=0,679), función emocional y control de la enfermedad (r=0,942) y fatiga y control de la enfermedad (r=0;779). Hemos encontrado que, tras el entrenamiento, mejoraron significativamente los parámetros de calidad de vida, excepto el control de la enfermedad, y los de capacidad funcional (el consumo máximo de oxígeno en un 32,9% y el trabajo máximo en un 19,3%) con p<0,05, pero no así los de la función respiratoria.