Paraguay
Introducción: El sueño es una necesidad fisiológica esencial para el bienestar integral. Los estudiantes universitarios, debido a la sobrecarga académica, laboral y social, son especialmente propensos a sufrir alteraciones en su calidad de sueño. Objetivo: Determinar la calidad del sueño en estudiantes de la carrera de Enfermería de una universidad pública de San Lorenzo, Paraguay. Metodología: Estudio observacional, descriptivo y transversal, con enfoque cuantitativo. Se incluyó una muestra no probabilística por conveniencia de 90 estudiantes de Enfermería. Los datos se recolectaron mediante un Cuestionario de calidad de sueño creado para la investigación, adaptado a formato digital y administrado a través de Google Forms. El análisis se realizó mediante estadística descriptiva en Microsoft Excel, considerando una escala valorativa del 60% para clasificar la calidad del sueño en cuatro categorías. Resultados: El 88% de los participantes tenía entre 18 y 25 años; el 84% eran mujeres, el 93% procedía de zonas urbanas y el 66% trabajaba además de estudiar. En relación con la calidad del sueño, el 36% presentó muy buena calidad, el 20% buena, el 27% mala y el 18% muy mala. Las alteraciones más frecuentes fueron la micción nocturna, el calor y las pesadillas. La mayoría reportó disfunción diurna. Conclusión: Si bien la mayoría de los estudiantes presentaron una calidad de sueño adecuada, se identificó un porcentaje considerable con alteraciones, lo que justifica la necesidad de estrategias institucionales de promoción del sueño saludable.
Introduction: Sleep is an essential physiological need for overall well-being. University students, due to academic, work, and social overload, are particularly prone to experiencing disturbances in their sleep quality. Objective: To determine the sleep quality of Nursing students at a public university in San Lorenzo, Paraguay. Methodology: Observational, descriptive, and cross-sectional study with a quantitative approach. A non-probabilistic convenience sample of 90 Nursing students was included. Data were collected using a Sleep Quality Questionnaire created for this research, adapted to a digital format and administered through Google Forms. Descriptive statistics were used for analysis in Microsoft Excel, considering a 60% rating scale to classify sleep quality into four categories. Results: 88% of participants were between 18 and 25 years old; 84% were female, 93% came from urban areas, and 66% studied and worked simultaneously. Regarding sleep quality, 36% had very good quality, 20% good, 27% poor, and 18% very poor. The most frequent disturbances were nocturia, heat, and nightmares. Most participants reported mild daytime dysfunction. Conclusion: Although most students showed adequate sleep quality, a considerable percentage presented disturbances, which justifies the need for institutional strategies to promote healthy sleep.