María Eliana Vallejos, Elizabeth Torres
En Ecuador, la desnutrición infantil constituye un desafío de salud pública central, con efectos en la supervivencia, crecimiento, desarrollo físico y cognitivo en niños menores de cinco años, especialmente en comunidades rurales marcadas por desigualdades sociales. Esta revisión se planteó el objetivo de analizar cómo influyen los determinantes sociales en la desnutrición infantil, considerando el nivel socioeconómico, el conocimiento de las familias sobre nutrición y el seguimiento de controles médicos. Para esto se aplicó la guía PRISMA 2020, la cual mediante la revisión sistemática se tomó 20 estudios con evidencia empírica, con una población distribuida en la costa, sierra, y Amazonía ecuatoriana. En la búsqueda se emplearon bases de datos como PubMed, SciELO y Google Scholar. Se identificaron 65.900 registros, luego de aplicar el proceso de cribado y evaluación, se seleccionaron 20 para la síntesis cualitativa. Los resultados obtenidos, indican que, si los ingresos familiares son bajos, se convierte en una limitante a la hora de acceder a una alimentación nutritiva y segura, mientras que las barreras culturales y el limitado conocimiento nutricional comprometen la calidad de la dieta. También se determinó, que la falta de controles médicos impide la temprana identificación de problemas de crecimiento, lo que se ve reflejado en retraso en talla, bajo peso y deterioro en el desarrollo intelectual y motor.
Mediante estos hallazgos se llega a la conclusión de que la desnutrición infantil no solo influye los factores individuales, sino también de determinantes sociales que requieren intervenciones integrales. Se destacan como prioritarias las estrategias que combinan educación nutricional para las familias, fortalecimiento de los servicios de atención primaria en zonas de difícil acceso y políticas de apoyo económico, con el fin de garantizar acceso equitativo a alimentos, educación en salud y servicios médicos de calidad en contextos rurales vulnerables