Presentamos doce pacientes diagnosticados de síndrome compartimental del tibial anterior, remitidos al Servicio de Rehabilitación para valorar electromiográficamente la intensidad de las complicaciones neuromusculares y determinar la actitud terapéutica.
Dentro de las múltiples causas desencadenantes de los síndromes compartimentales agudos -fracturas, traumatismo de partes blandas, trastornos hemorrágicos, ejercicio, compresión mantenida de un miembro, vendajes y yesos constrictivos, quemaduras, etc...-, la tumefacción postisquémica producida tras la revascularización de una oclusión arterial fue la más frecuente en nuestros casos.
La necrosis isquémica de las estructuras musculares y nerviosas del compartimento tibial anterior, que se produce cuando no se realiza un fasciotomía urgente, da lugar a una parálisis de la dorsiflexión del pie como sucedió en nuestros casos y ocasionalmente a una insuficiencia renal mioglobinúrica como ocurría en cuatro de ellos.
La intensidad de las lesiones neuromusculares fue determinada mediante estudio electrofisiológico y los pacientes fueron tratados con cinesiterapia y colocación de ortesis.