Nuestro estudio policéntrico trata de conocer mejor el pronóstico de recuperación tras un ictus, introduciendo múltiples evaluaciones: medida de la independencia funcional (MIF), edad, sexo, grado de instrucción, masa corporal, depresión, desconexión, afasia, localización por TAC de la lesión (lado y etiología) y apraxia ideo motora. La puntuación MIF al momento del alta era la variable dependiente. Se estudiaron 259 pacientes en su primer ictus. El intervalo promedio desde el ataque era de 18 días a pesar de los esfuerzos, la regresión múltiple obtenida no añada mucho a las nociones ya existentes, excepto la valoración de la apraxia. En la actualidad todos los estudios coinciden en la explicación del 70-80% de la varianza. Las evaluaciones son importantes para determinar las probabilidades pero son peligrosas si son usadas con objetivos político-administrativos. De nuestros datos resulta que la afirmación de diagnóstico desfavorable, con MIF al ingreso inferior o igual a 40, tiene un 3% de error. En términos de probabilidad quizá el error sea insignificante pero no lo es en términos humanos. Por este motivo aconsejamos admitir en el Centro de Rehabilitación a todos los pacientes con un mes de intervalo a partir del ictus y en su primer episodio. Los casos particulares se evalúan individualmente, como por ejemplo situaciones de morbilidad muy grave (SIDA, tumor metastático, leucemia aguda, hemofilia), que en el Centro podrían carecer de la cura específica.