Objetivo: Conocer la experiencia de gestores y profesionales sanitarios durante la pandemia de COVID-19 para identificar barreras y facilitadores en el acceso a la atención sanitaria por parte de los pacientes crónicos.
Lugar: Sistema Aragonés de Salud (SALUD), Aragón, España.
Participantes: Veintiún gestores y 16 profesionales sanitarios (enfermería y medicina) seleccionados mediante muestreo por conveniencia y bola de nieve.
Métodos: Diseño de investigación cualitativa con entrevistas semiestructuradas y grupos de discusión comunicativos basados en metodología comunicativa (MC). Se recogieron las percepciones sobre barreras en el acceso, calidad de la atención, digitalización, desigualdad territorial, disponibilidad y gestión de recursos, así como experiencias positivas y lecciones aprendidas.
Resultados: Se identificaron tres barreras principales: brecha digital, desigualdad rural-urbana y sobrecarga del sistema, que dificultaron el acceso equitativo a la atención, especialmente en pacientes en situación de vulnerabilidad. Entre los factores facilitadores destacaron la digitalización y la colaboración interdisciplinaria, que mejoraron la eficiencia y la coordinación entre niveles asistenciales. Las experiencias recogidas muestran diferencias entre decisiones organizativas y consecuencias clínicas, especialmente en la atención a pacientes crónicos.
Conclusiones: La pandemia reveló debilidades estructurales del sistema sanitario, pero también oportunidades de mejora. Es necesario consolidar las innovaciones positivas con un enfoque equitativo y adaptado a las necesidades de los pacientes más vulnerables.
Objective: To gain insight into the experiences of healthcare managers and professionals during the COVID-19 pandemic, with the aim of identifying barriers and facilitators to healthcare access for chronic patients.
Location: Aragon Health System (SALUD), Aragon, Spain.
Participants: 21 managers and 16 healthcare professionals (nurses and doctors) selected using convenience and snowball sampling.
Methods: A qualitative research design involving semi-structured interviews and communicative focus groups based on a communicative methodology was employed. Perceptions were collected regarding barriers to access, the quality of care, digitalisation, territorial inequality, the availability and management of resources, as well as positive experiences and lessons learned.
Results: Three main barriers were identified that hindered equitable access to care, especially for vulnerable patients: the digital divide, rural-urban inequality, and system overload. Among the facilitating factors, digitalisation and interdisciplinary collaboration were found to improve efficiency and coordination between levels of care. The experiences gathered revealed discrepancies between organisational decisions and clinical outcomes, particularly in the care of chronic patients.
Conclusions: The pandemic revealed both structural weaknesses in the health system and opportunities for improvement. Positive innovations must be consolidated through an equitable approach that is tailored to the needs of vulnerable patients.