La artrosis de la articulación trapeciometacarpiana (TMC) constituye una patología degenerativa frecuente que genera dolor y limitación funcional significativa, afectando de manera especial a mujeres de mediana edad. Los procedimientos abiertos, como la trapeziectomía con o sin ligamentoplastia, han mostrado buenos resultados, aunque asociados a una recuperación prolongada y mayor morbilidad postoperatoria. La artroscopia de la TMC se ha consolidado en los últimos años como una alternativa mínimamente invasiva, capaz de ofrecer una evaluación diagnóstica precisa y un abordaje terapéutico selectivo. El uso de ópticas de pequeño calibre, portales dorsales y radiales, y técnicas refinadas de desbridamiento, sinovectomía, resección de osteofitos y reconstrucción ligamentaria permiten preservar estructuras capsuloligamentosas, reducir la agresión quirúrgica y acelerar la recuperación funcional. La evidencia reciente señala mejoras significativas en dolor, movilidad y fuerza de pinza, con bajo índice de complicaciones, especialmente en estadios iniciales y moderados de la enfermedad. La artroscopia emerge, así, como una opción terapéutica eficaz y segura frente a las técnicas tradicionales, con perspectivas de integración futura de terapias biológicas y regenerativas.
Thumb carpometacarpal (CMC) osteoarthritis is a prevalent degenerative condition that significantly impairs thumb function and quality of life, particularly in middle-aged women. Conventional open procedures, such as trapeziectomy with or without ligament reconstruction, provide reliable long-term results but remain associated with extended rehabilitation and surgical morbidity. In recent years, thumb CMC arthroscopy has gained ground as a minimally invasive technique that combines accurate diagnostic assessment with selective therapeutic interventions. Advances in optics, dorsal and radial portal placement, and refined surgical maneuvers enable cartilage debridement, synovectomy, osteophyte excision, and ligament reconstruction while preserving capsuloligamentous stability. Current evidence highlights substantial improvements in pain relief, mobility, and pinch strength, along with reduced complication rates, particularly in early and moderate stages of osteoarthritis. As such, TMC arthroscopy is emerging as a safe and effective alternative to traditional open approaches, with future perspectives focused on biologic augmentation and regenerative strategies.