Cristina Foncillas Sousa, Patricia Gutiérrez Cortés, Judith García Henríquez, María Teresa Pérez Fraigedo, Miriam Traid Pérez, Cristina Fabra García
Introducción: El lupus eritematoso sistémico (LES) es una enfermedad autoinmune crónica de gran heterogeneidad clínica, caracterizada por la producción de autoanticuerpos y la inflamación multisistémica.
Objetivo: Revisar los aspectos epidemiológicos, fisiopatológicos, clínicos, diagnósticos y terapéuticos del LES, así como los avances en nuevas terapias.
Metodología: Revisión narrativa de literatura publicada en PubMed, Scopus y Web of Science entre 2015 y 2024, incluyendo guías clínicas, revisiones sistemáticas y ensayos clínicos relevantes.
Resultados: El LES afecta principalmente a mujeres jóvenes y presenta gran variedad de manifestaciones clínicas. El diagnóstico se basa en criterios clínicos y serológicos. El tratamiento actual combina corticoides, inmunosupresores y terapias biológicas, mejorando la supervivencia, aunque persisten complicaciones crónicas.
Conclusiones: El LES sigue siendo un desafío clínico y científico. El futuro apunta hacia la medicina personalizada, el desarrollo de biomarcadores y la integración de nuevas tecnologías en la práctica clínica.
Introduction: Systemic lupus erythematosus1 (SLE) is a chronic autoimmune disease with high clinical heterogeneity, characterized by autoantibody production and multisystem inflammation.
Objective: To review the epidemiological, pathophysiological, clinical, diagnostic, and therapeutic aspects of SLE, as well as advances in new therapies.
Methodology: Narrative review of literature published in PubMed, Scopus, and Web of Science between 2015 and 2024, including clinical guidelines, systematic reviews, and relevant clinical trials.
Results: SLE mainly affects young women and presents with a wide range of clinical manifestations.
Diagnosis is based on clinical and serological criteria. Current treatment combines corticosteroids, immunosuppressants, and biological therapies, improving survival although chronic complications remain.
Conclusions: SLE remains a clinical and scientific challenge. The future points towards personalized medicine, biomarker development, and integration of new technologies into clinical practice.