La enfermedad de Lyme, la zoonosis transmitida por garrapatas más común en el hemisferio norte presenta un desafío creciente para la salud pública. Causada por la espiroqueta Borrelia burgdorferi sensu lato, su incidencia ha aumentado debido a factores climáticos y ecológicos. La enfermedad se manifiesta en un espectro clínico que va desde el eritema migratorio localizado hasta complicaciones neurológicas, cardíacas y articulares tardías. Sin embargo, el diagnóstico sigue siendo un reto, dependiendo en gran medida de pruebas serológicas indirectas con limitaciones de sensibilidad en las fases tempranas. Esta revisión bibliográfica analiza el estado actual del conocimiento sobre la enfermedad de Lyme, abordando su epidemiología, sus manifestaciones clínicas y los métodos diagnósticos estándar. Se discuten en profundidad las controversias en torno al Síndrome de la Enfermedad de Lyme Post-Tratamiento (PTLDS) y los avances recientes en el desarrollo de nuevos métodos diagnósticos y vacunas. Concluimos que, aunque el tratamiento antibiótico es eficaz para la mayoría de los pacientes con infección aguda, se necesita urgentemente una mayor investigación para mejorar el diagnóstico temprano y comprender la patogénesis de los síntomas persistentes.
Lyme disease, the most common tick-borne zoonosis in the Northern Hemisphere, presents a growing public health challenge. Caused by the spirochete Borrelia burgdorferi sensu lato, its incidence has increased due to climatic and ecological factors. The disease manifests across a clinical spectrum ranging from localized erythema migrans to late neurological, cardiac, and joint complications. However, diagnosis remains a challenge, largely relying on indirect serological tests with limited sensitivity in the early stages. This literature review analyzes the current state of knowledge on Lyme disease, addressing its epidemiology, clinical manifestations, and standard diagnostic methods. The controversies surrounding Post-Treatment Lyme Disease Syndrome (PTLDS) and recent advances in the development of new diagnostic methods and vaccines are discussed in depth. We conclude that while antibiotic treatment is effective for most patients with acute infection, further research is urgently needed to improve early diagnosis and understand the pathogenesis of persistent symptoms.