Agustín Donndorff, Carolina Halliburton, Carlos Yacuzzi, Leandro Nuñez, Santiago Luis Bongiovanni, G. L. Farfalli, Agustín Guala, Juan Astoul, Cecilia Pascual Garrido, Juan Manuel Lopez Ovenza, Pedro Rial, Giacomo Piccirilli, Marco Paredes, Maria Gala Santini Araujo, Federico Bado
Introducción: Debido a la alta incidencia de malos resultados y complicaciones informados en la bibliografìa, existen todavía controversias acerca del tratamiento de las fracturas del pilón tibial. El objetivo de este trabajo es describir los resultados obtenidos con una nueva técnica de fijación interna mínimamente invasiva.
Materiales y métodos: Se analizaron retrospectivamente nueve fracturas del pilón tibial, todas tratadas en forma consecutiva entre octubre de 2000 y marzo de 2002. El tiempo promedio de seguimiento fue de 32 meses (rango:
28-40 meses).
Resultados: No se observaron complicaciones posoperatorias severas en ninguno de los pacientes. La reducción fue anatómica o buena en todos los casos. La artrosis hallada fue: grado 0 en cuatro casos; grado I en tres casos y grado II en dos casos. Los resultados funcionales fueron excelentes en tres casos, buenos en cinco casos y malos en un caso.
Conclusiones: Los resultados obtenidos en nuestro trabajo sugieren que esta técnica representa un método eficaz en el tratamiento de las fracturas cerradas del pilón tibial y permite la reducción adecuada y una fijación lo suficientemente estable para lograr una rehabilitación precoz del tobillo, sin aumentar el riesgo de infección o de daño de las partes blandas.
Background: Due to the high incidence of poor results and complications reported in the literature, controversy still exists about the treatment of tibial pilon fractures.
The purpose of this work is to describe the results obtained with a new minimally invasive percutaneous osteosynthesis technique.
Methods: 9 tibial pilon fractures treated consecutively between October 2000 and March 2002 were retrospectively analyzed. The average follow-up was 32 months (range: 28-40 months).
Results: No severe postoperative complications were seen in any of the patients. The reduction was anatomic or good in all cases. Post-traumatic arthrosis was: grade 0 in 4 cases; grade I in 3 cases and grade II in 2 cases.
Functional results were excellent in 3 cases, good in 5 cases and poor in 1 case.
Conclusions: The results of our study suggest that this technique is effective for closed tibial pilon fractures, allowing for adequate reduction and sufficiently stable fixation to achieve early rehabilitation of the ankle without increasing the risk of infection or soft tissue damage.