Emiliana Valderrama Gama, Jesús Pérez del Molino Martín 
El número de pacientes ancianos se incrementa día a día en nuestra sociedad. La vejez, antes privilegio de unos pocos, ha pasado a ser un periodo extenso en la vida de muchos individuos donde las enfermedades crónicas prevalecen y, secundariamente, la incapacidad. El cuidado médico geriátrico no pretende sólo aumentar la cantidad de vida del paciente anciano sino, lo que es más importante, mejorar su calidad. Los ancianos son el grupo de edad de la sociedad más ampliamente incapacitado, y debería beneficiarse de los medios disponibles para recuperar su capacidad funcional. Sin embargo, la rehabilitación del paciente anciano ofrece dificultades que la hacen más costosa. A vece, tampoco son idóneas las expectativas del médico, de la familia, y del propio paciente con respecto a los logros que se pueden alcanzar.