Se han propuesto numerosos métodos para intentar mejorar la función motora en el ictus. Actualmente no existen dudas sobre la eficacia de la Rehabilitación y cada vez conocemos mejor qué aspectos concretos son los más importantes (precocidad, enfoque interdisciplinario ..). Los programas de reeducación se pueden clasificar en gres grandes grupos: 1) técnicas de compensación; 2) técnicas de facilitación (incluyen las terapias tradicionales: Bobath, Brunnstrom; Facilitación Neuromuscular Propioceptiva); 3) enfoque modernos entre los que destaca el reaprendizaje motor orientado a tareas. Los descubrimientos sobre la plasticidad del cerebro adulto y la posibilidad de influir en la reorganización cerebral tras un ictus mediante técnicas especificas de Rehabilitación, están abriendo importantes expectativas. Se describen brevemente cuatro técnicas recientes que tratan de aprovechar este potencial y que en pocos años han acumulado muchos más datos sobre su eficacia que las terapias tradicionales durante casi 50 años: 1) la marcha sobre cinta rodante con suspensión parcial; 2) la terapia del movimiento inducido mediante restricción del lado sano; 3) los programas de fortalecimiento muscular y reacondicionamiento físico; 4) la estimulación sensitivo-motora asistida con robots. Finalmente se revisan los datos científicos sobre el posible papel en la recuperación motora de algunas medicaciones (anfetaminas, fluoxetina...) y sobre las indicaciones y utilidad del Biofeedback, la Estimulación Eléctrica Funcional y la combinación de ambas técnicas.