El hombro doloroso y el dolor central post-ictus son causas importantes de discapacidad, que interfieren con los esfuerzos que debe realizar el paciente durante la rehabilitación.
El dolor de hombro es un síndrome común en las personas que sufren un accidente cerebrovascular (ACV). Los principales factores etiológicos son el desequilibrio muscular, inducido por la debilidad de la musculatura periarticular y la espasticidad de los abductores y rotadores internos, junto con las maniobras inadecuadas que sufren los pacientes hemipléjicos que dependen de la asistencia de otras personas para su movilidad. Lo más importante es realizar la prevención: tratamiento postural que prevenga los acortamientos musculares y tendinosos; evitar micro traumatismos sobre el hombro parético; dar soporte a la extremidad para impedir los estiramiento de las partes blandas y la subluxación; y realizar la fisioterapia de forma adecuada. Cuando aparece dolor en el hombro se intentará llegar a un diagnostico etiológico igual que se realiza en la población general sin ACV, pudiendo acceder a las mismas intervenciones médicas y terapéuticas.
El dolor central suele presentarse meses después del ACV y con una frecuencia de presentación mayor de la esperada. Es importante identificarlo y tratarlo. Se manifiesta por alteraciones disestésicas y puede relacionarse con alodinia e hiperpatía, en todo el hemicuerpo o en una región más localizada. El dolor central puede responder a los antidepresivos tricíclicos.