Sonia Mateo Sota, José Lorenzo Guerra Díez
El aumento de la cronicidad y la dependencia tecnológica en la población pediátrica plantea un reto para la continuidad de cuidados y la coordinación entre niveles asistenciales. La enfermera gestora de casos ha demostrado eficacia en población adulta al mejorar la calidad asistencial y reducir la utilización inadecuada de recursos; sin embargo, su implementación en el contexto pediátrico sigue siendo limitada.
El objetivo de este proyecto fue definir la integración de la EGC en el proceso asistencial del Servicio de Pediatría Hospitalario, atendiendo a criterios de funcionalidad, eficiencia y calidad. Se elaboró un proyecto que adapta la experiencia y efectividad del modelo de EGC a las necesidades específicas del ámbito pediátrico. Se delimitaron el área de aplicación, el nivel asistencial y la población diana, y se definieron las competencias de la figura en Urgencias Pediátricas, Hospitalización, Neonatología y Consultas Externas. Asimismo, se analizó la demanda asistencial del paciente frágil pediátrico, identificando una proporción de ingresos evitables.
La incorporación de esta figura con competencias avanzadas asistenciales y de gestión puede mejorar la continuidad de cuidados, la calidad de vida y la eficiencia del sistema sanitario, favoreciendo una atención integral y coordinada.
The increasing prevalence of chronic conditions and technological dependency in the pediatric population poses a significant challenge to ensuring continuity of care and effective coordination across healthcare levels. The case manager nurse (CMN) has proven effective in adult care by improving quality and reducing inappropriate resource utilization; however, its implementation in pediatric settings remains limited.
The objective of this project was to define the integration of the pediatric case manager nurse within the hospital pediatric care process, following principles of functionality, efficiency, and quality. A structured proposal was developed to adapt the experience and effectiveness of the CMN model to the specific needs of pediatric care. The scope of application, level of care, and target population were defined, as well as the specific competencies of the role in pediatric emergency, hospitalization, neonatology, and outpatient clinics. Furthermore, an analysis of healthcare demand among fragile pediatric patients identified a proportion of potentially avoidable hospital admissions.
The incorporation of this advanced practice nursing role, combining clinical and managerial competencies, may enhance continuity of care, improve the quality of life, and increase the efficiency of the healthcare system, fostering comprehensive and well-coordinated care across all levels.