M.B. Zaldíbar Barinaga, B. Ruiz Torres, J. Delgado Martínez, Salvador Urbano Duce
Objetivos: realizar una aproximación diagnóstica de torticolis en la infancia, describir una pauta de tratamiento cinesiterápico en los casos de tortícolis muscular idiopático (TMI), valorar los factores que influyen en la evolución y señalar el momento más adecuado para la indicación quirúrgica en los casos con evolución desfavorable.
Pacientes y métodos: se valoran 30 niños diagnosticados de TMI que iniciaron tratamiento cinesiterápico consistente en movilizaciones cefálicas, estiramientos pasivos y estimulación de rotaciones activas mediante estimulación visual y acústica. La media de edad al inicio del tratamiento fue 5,4 ±7,3 meses (rango de 1 a 38 meses). Se realizó evaluación quincenal mediante medición del arco articular cervical y valoración estético-funcional según los criterios de Canale.
Resultados: el tiempo medio de duración del tratamiento fueron de 71,4±22,8. Se detectó asociación con otras alteraciones ortopédicas en el 23,3% de los casos. No se halló relación con la evolución del TMI para las variables sexo, tipo de parto y lateralidad de esternocleidomastoideo afectado. La presencia de asimetría facial se asoció con peor evolución, alcanzando significación estadística (p<0,005). La evolución fue satisfactoria según los criterios de Canale en el 96,6% de los pacientes y se objetivó mejoría del arco de movilidad cervical pre y postratamiento valorada con prueba de la t para datos apareados (p<0,001).
Discusión: se precisa un diagnóstico diferencial minucioso para la confirmación de TMI. El tratamiento cinesiterápico debe iniciarse de forma precoz, ser intensivo y mantenerse hasta la resolución del TMI en niños menores de un año. Debe realizarse un estrecho seguimiento para detectar las recidivas y valorar la indicación quirúrgica si se asocia a asimetría facial severa, si el diagnóstico se realiza de forma tardia o si la evolución con cinesiterapia es desfavorable después del primer año de edad.