J.A. Conejero Casares
El meta-análisis se considera como la 3ª generación del articulo de revisión (después de la revisión narrativa y la sistemática), se fundamenta en el análisis de ensayos clínicos, se le otorga el nivel máximo en la escala de evidencia científica (incluso equiparable al ensayo clínico aleatorizado) y constituye uno de los pilares en los que se basa la confección de las guías de práctica clínica y la Medicina Basada en la Evidencia. El metaanálisis establece, de forma rigurosa, el estado de la cuestión de la eficacia de los distintos agentes terapéuticos (aunque también se comienza a utilizar para evaluar procedimientos diagnósticos), aumentando la potencia estadística de los trabajos originales y mejorando la precisión de la estimación del efecto estudiado. Persigue, en última instancia, la obtención de conclusiones cuando los estudios previos son contradictorios, la resolución de preguntas no planteadas y establecer las líneas futuras de investigación.
La realización de un meta-análisis es una tarea compleja y necesariamente multidisciplinaria que incluye, en líneas generales, cuatro fases: 1) la formulación de la cuestión a resolver; 2) la evaluación del material bibliográfico hallado-analizando sólo la sección de "Material y Métodos"; 3) la combinación de los datos encontrados, definiendo la variable que determinará el resultado y homogenizando los hallazgos de los diferentes estudios; 4) los resultados del trabajo, que confirmarán o descartarán la hipótesis o recomendarán la realización de nuevos estudios ante la ausencia de conclusiones claras.
En Rehabilitación y Medicina Física se han llevado a cabo diferentes metaanálisis que evalúan agentes físicos, ortesis, manipulación y diversos programas terapéuticos (rehabilitación del ictus, rehabilitación cardíaca, respiratoria, escuela de dolor de espalda...). Los problemas del sistema meta-analítico se expresan, también, en el ámbito rehabilitador: escasez de ensayos clínicos aleatorizados, dificultad en la homogenización de los hallazgos al no encontrar variables uniformes y otras de difícil cuantificación (función, calidad de vida...) y, por último, discordancia entre meta-análisis sobre el mismo tema. Estas limitaciones metodológicas se reducirán cuando se incorporen al meta-análisis nuevos estudios originales que tengan en cuenta las recomendaciones apuntadas y presenten un diseño más riguroso.