El uso por parte de los clínicos de las guías de práctica clínica es un proceso complejo que puede verse interferido por diversos obstáculos. Las dificultades dependen tanto del método como del entorno donde desarrolla su labor y actúan dificultando los tres pasos básicos que requiere el uso de las guías: búsqueda, selección y desarrollo. Vencer estas dificultades precisa adquirir nuevos conocimientos que lleven a una nueva actitud clínica propiciadora de nuevas conductas. En el presente artículo se relacionan cuáles son estas dificultades y posibles estrategias para su resolución.