Carmen Echevarría Ruiz de Vargas, J. Pérez Castilla, María Victoria González López-Arza 
En la actualidad la educación es la mejor evidencia médica (BEME) se imparte desde hace unos años en cursos que organizan las comisiones locales de docencia para especialistas y residentes en los hospitales, centros de salud, así como en algunas organizaciones y departamentos universitarios. Sin embargo, la incorporación de la Medicina Basada en la Evidencia (MBE) al periodo formativo de los profesionales médicos tanto en los niveles de pregrado como de postgrado, está en aumento y contribuirá a la mejora de la enseñanza al poner a su alcance los medios necesarios para promover el pensamiento crítico en el ejercicio profesional.
Cuando el aprendizaje basado en problemas como modalidad educativa forma parte del curricul9, se incentiva el desarrollo en los estudiantes de una habilidad para identificar sus necesidades de aprendizaje a partir de problemas o situaciones de salud similares a los que como profesionales tendrán que enfrentarse. La metodología educativa que exige la enseñanza de la MBE difiere considerablemente del tradicional sistema de clases magistrales. La enseñanza de la MBE relega el Contenido (la materia que debemos saber) y prima el Proceso (cómo adquirimos conocimientos y cómo los aplicamos), para ello se requieren habilidades, actitudes y aptitudes diferentes.
En este artículo se hace una orientación general, se ofrecen puntos de contacto y se expone alguna experiencia de los autores.