Manuel Fontoira Lombos, J. Permuy Rodríguez
La amiotrofia del músculo primer inter-óseo dorsal, en uno o ambos miembros superiores, o signo de la doble tabaquera anatómica, con mucha frecuencia plantea un reto diagnóstico al clínico al ser un hallazgo común a varias causas posibles. Esta amiotrofia puede ser la causa de consulta o ser un hallazgo realizado en un paciente que consulta por otra cusa, o bien aparecer en el curso evolutivo de la enfermedad a tratamiento. En cualquiera de estas tres situaciones s trata de un signo clave para el diagnostico y debe ser considerado juiciosamente en el contexto clínico de cada paciente, ya que de esto dependen también el pronóstico y el tratamiento. Las causas más evocadas en la práctica clínica cotidiana son la neuropatía del nervio cubital, por atrapamiento o secundaría a un traumatismo y la Esclerosis Lateral Amiotrófica. Sin embargo deben recordarse las otras causas posibles. Una anammesis breve pero dirigida y una exploración física somera son suficientes para realizar el diagnóstico topográfico en la mayoría de los casos y, con frecuencia, para realizar también el diagnóstico etiológico. Una vez hecho el diagnóstico clínico se pueden seleccionar las pruebas complementarias que se estimen necesarias para confirmarlo o descartarlo. Lo razonable es limitar el papel de las pruebas a esta función. La electromiografía está indicada en estos pacientes, así como la neuroimagen y, ocasionalmente, otras técnicas como biopsia y estudio genético. La amiotrofia del primer interóseo dorsal puede estar originada por desuso, por ejemplo en segunda motoneurona (enfermedades de la motoneurona, siringomielia, etc), en las raíces C8/TI y el plexo braquial, en el nervio cubital (neuropatía cubital focal o difusa y polineuropatías), en trastornos de la unión neuromuscular (infrecuente) y en miopatías que interesan a la musculatura distal (distrofia miotónica, etc). Finalmente, han de tenerse en cuenta una miscelánea de situaciones asociadas a la amiotrofia del primer interóseo dorsal, como son los casos en que concurren más de una causa de las citadas, el raro síndrome infantil, autosómico dominante, de "amiotrofia de manos con sordera neurosensorial" y , por último, la desnutrición y la caquexia. El diagnóstico clínico puede demorarse en los casos complejos aún recurriendo a las pruebas complementarias. En estos casos debe considerarse a la evolución clínica como un signo más de la enfermedad.