C. Roda Alcayde, José M. Climent Barberá
, I. Serralta Davia, M.N. Tortosa Grau, I. Díaz Llopis, A. Reig
Cuando un paciente hemipléjico llega a la consulta de rehabilitación, nos ceñimos casi estrictamente a la valoración y programación del tratamiento de su incapacidad física, olvidándonos de la funcionalidad en el ámbito social y de las percepciones, dimensiones que se integran en el concepto de calidad de vida.
Hemos estudiado una muestra de 25 pacientes hemipléjicos, realizando una valoración funcional del enfermo mediante el índice de Barthel (IB) y una evaluación de la calidad de vida mediante el perfil de salud de Nottingham (NHP). Hemos realizado una comparación de ambos sistemas de valoración, examinando sus ventajas e inconvenientes.
La puntuación ponderada de la movilidad del NHP, que es el área de este perfil de salud que valora más directamente las AVD, mostró una buena correlación con el IB. El coeficiente r presentó un valor de -0,64 (p<0,001). Se ha demostrado un buen grado de correlación entre un perfil de salud (el área de movilidad del NHP), y una escala de valoración funcional (IB). Sugerimos la utilización del NHP frente a un sistema de valoración de AVD porque, además de medir la capacidad física, incluye otras áreas (movilidad, dolor, sueño, energía vital, estado emocional y aislamiento social). En definitiva, creemos que el NHP puede ser de gran utilidad para valoración inicial, el seguimiento y la evaluación del resultado final del paciente hemipléjico.