M.T. Flórez García, María Dolores Valverde Carrillo, F. García Pérez
La lumbociática secundaria a hernia discal es un proceso frecuente con gran impacto sanitario y socioeconómico. Aunque la prevalencia varía poco de unas naciones a otras, los índices de cirugía presentan diferencias llamativas, de hasta 15 veces, entre distintos países.
El hallazgo de que casi un tercio de la población general tiene hernias asintomáticas, el hecho de que muchas de ellas, sintomáticas o no, se reabsorben espontáneamente y la existencia de una mala correlación entre la imagen de la hernia y la sintomatología, ha llevado a cuestionar el modelo de compresión mecánica de la raíz nerviosa como causa de dolor.
La historia natural nos muestra un proceso autolimitado, con un curso relativamente benigno, que debe permitir la reincorporación laboral antes de 6 semanas en el 50% de los casos y donde sólo el 5-10% requerirá eventualmente cirugía.
Estudios bien diseñados han demostrado que una vez descartadas las indicaciones absolutas de cirugía (síndrome de cola de caballo y déficit neurológico progresivo) los resultados a largo plazo son similares en los pacientes tratados quirúrgicamente o con tratamiento conservador. Incluso en presencia de lesión neurológica la posibilidad de éxito con tratamiento conservador es alta y la recuperación de los déficits motor y sensitivo es independiente de que el tratamiento sea o no quirúrgico. La tasa de recurrencias den los pacientes no intervenidos no supera el 10%.
La aplicación correcta de las medidas conservadoras y una selección objetiva, basada sobre todo en los datos clínicos, de los candidatos a cirugía, conducirá al éxito en más del 90% de los casos.