B. Romero Romero, C. García González, Manuel Alvarez Sala, I. Larrubia Ceballos, C. Martos Mora, J. Pérez Castilla, J.A. Conejero Casares
La incapacidad laboral constituye un importante problema social, por las repercusiones económicas secundarias a la pérdida de horas de trabajo y un problema médico por el gran número de consultas que genera.
Se revisaron los expedientes de incapacidad laboral tramitados en la unidad de valoración médica de invalidez (UVMI) de Sevilla correspondientes al año 1990. Se valoraron diferentes datos referentes a las características personales y socioeconómicas de los trabajadores, a la enfermedad que motivó la solicitud y al tipo de baja alcanzada por la misma. Todas las variables fueron analizadas independientemente y entre sí.
El prototipo de individuo que solicita una incapacidad laboral en Sevilla es un varón, entre 51 y 60 años, vive en núcleo urbano, es trabajador manual y alega preferentemente enfermedades del aparato locomotor. A pesar del gran número de solicitudes tramitadas por la UVMI, sólo un pequeño porcentaje logra el grado de invalidez, lo que corrobora la importancia de la reinserción laboral de los casos restantes.
El médico rehabilitador puede jugar un papel destacado en la discapacidad laboral al realizar una valoración pericial de la capacidad funcional y al participar en la posible reinserción socio-laboral del trabajador.