El manejo autónomo de síntomas autolimitados es un componente esencial en la promoción de la salud y la prevención de la sobrecarga de los servicios de urgencias1. La implementación de programas educativos de autocuidado tiene el potencial de empoderar al paciente, proporcionando las herramientas necesarias para reconocer y gestionar de manera efectiva enfermedades comunes y síntomas menores autolimitados. Estos programas, promovidos por los profesionales de enfermería, no solo mejoran el bienestar de los pacientes, sino que también contribuyen a una gestión más eficiente de los recursos sanitarios, al reducir las visitas no urgentes a los servicios de urgencias2.
The autonomous management of self-limiting symptoms is an essential component in health promotion and in preventing the overuse of emergency services1. The implementation of self-care educational programs has the potential to empower patients by providing them with the necessary tools to recognize and effectively manage common illnesses and minor self-limiting symptoms. These programs, promoted by nursing professionals, not only improve patient well-being but also contribute to a more efficient use of healthcare resources by reducing non-urgent visits to emergency services2.