María Vicente Molina, Lydia Traid Hernando, Pedro Rodríguez Garvía, Elisa Pobo Timón, Raquel Valdovinos Garrido, Esther López Mosteo
La Anorexia Nerviosa (AN) es un trastorno alimentario que implica una imagen distorsionada del cuerpo y un miedo intenso a ganar peso, lo que lleva, en mayor parte, a la restricción extrema de las ingestas. Aunque históricamente se ha asociado a adolescentes, cada vez más adultos desarrollan este trastorno. Los pacientes suelen tener una obsesión con el control de su peso y un perfeccionismo que se refleja en comportamientos rígidos, como contar calorías o evitar ciertos alimentos lo que les hace sentir un mayor sufrimiento.
A largo plazo, la AN puede causar serios problemas de salud, como pérdida de masa ósea, alteraciones cardíacas y deficiencias nutricionales, muerte. El tratamiento requiere un enfoque multidisciplinario, con la enfermería desempeñando un papel fundamental en la detección temprana y el seguimiento cercano del paciente. Los profesionales de enfermería son claves para evaluar el estado nutricional, supervisar la alimentación y ofrecer apoyo emocional tanto al paciente como a su familia.
Es esencial un plan de cuidados personalizado que no solo se enfoque en la nutrición, sino también en el bienestar emocional del paciente. La educación sobre el trastorno y el apoyo constante son claves para la recuperación, ayudando a los pacientes a recuperar una relación más saludable con la comida y consigo mismos.
Anorexia Nervosa (AN) is an eating disorder characterized by a distorted body image and an intense fear of gaining weight, which mostly leads to extreme restriction of food intake. Although historically associated with adolescents, an increasing number of adults are developing this disorder. Patients often exhibit an obsession with controlling their weight and perfectionism, reflected in rigid behaviors such as calorie counting or avoiding certain foods, which causes them significant distress.
In the long term, AN can lead to serious health problems, including bone loss, cardiac abnormalities, nutritional deficiencies, and even death. Treatment requires a multidisciplinary approach, with nursing playing a fundamental role in early detection and close monitoring of the patient. Nursing professionals are essential for assessing nutritional status, supervising eating behaviors, and providing emotional support to both the patient and their family.
A personalized care plan is crucial, addressing not only nutrition but also the patient’s emotional well-being. Education about the disorder and continuous support are key to recovery, helping patients restore a healthier relationship with food and themselves.