La monitorización del feto durante el trabajo de parto tiene como objetivo principal la detección precoz de sufrimiento del bebé para prevenir resultados perinatales adversos.
Se realizó una revisión sistemática consultando las bases de datos PubMed, Cochrane Library, CINAHL y Scopus, y los artículos publicados en ellas entre 2010 y 2024.
La evidencia muestra que, si el embarazo es de riesgo bajo, la auscultación intermitente como mínimo tan efectiva como la MFEC a la hora de preservar la salud del feto, y además baja la posibilidad de tener que realizar a la paciente más intervenciones quirúrgicas o instrumentales. En cuanto a la práctica de los profesionales de enfermería, se refuerza la necesidad de evaluar individualmente el riesgo obstétrico de cada mujer y evitar de esta manera la medicalización innecesaria.
La monitorización fetal electrónica continua no ha demostrado beneficios claros sobre la salud del bebé en partos de bajo riesgo, pero sí se asocia con un mayor número de cesáreas e intervenciones invasivas.
The primary objective of fetal monitoring during labor is the early detection of fetal distress to prevent adverse perinatal outcomes.
A systematic review was conducted, consulting the PubMed, Cochrane Library, CINAHL, and Scopus databases, and articles published between 2010 and 2024.
The evidence suggests that, in low-risk pregnancies, intermittent auscultation is at least as effective as ECFM in preserving fetal health and also reduces the likelihood of requiring further surgical or instrumental interventions. Regarding nursing practice, the need to individually assess each woman’s obstetric risk and thus avoid unnecessary medicalization is reinforced.
Continuous electronic fetal monitoring has not demonstrated clear benefits for fetal health in low-risk births, but it is associated with a higher number of cesarean sections and invasive interventions.