Mónica Elvira Domínguez, Isabel Nuria Tejero Cabrejas, María Vanesa Ferrández Aznar, Shara Rabah Bouzidi Monreal, Natalia López Martín, Teresa Ciprés Alastruey
La enfermedad renal crónica (ERC) y el deterioro cognitivo leve (DCL) son condiciones prevalentes y frecuentemente coexistentes en la población adulta mayor, generando una elevada carga clínica, funcional y social. El presente caso clínico describe la atención enfermera prestada a una mujer de 82 años, con ERC estadio 4 y diagnóstico reciente de DCL, que vive sola en su domicilio. La valoración se realizó según los patrones funcionales de Marjory Gordon, lo que permitió identificar problemas reales y potenciales vinculados al autocuidado, el cumplimiento terapéutico, el deterioro cognitivo y el riesgo de caídas.
Se aplicó el Proceso de Atención de Enfermería (PAE), con diagnósticos enfermeros NANDA, resultados esperados NOC e intervenciones NIC adaptadas al perfil de la paciente. Las actuaciones se centraron en el mantenimiento de la funcionalidad, el apoyo a la adherencia al tratamiento, la estimulación cognitiva y la coordinación con los servicios sociales. La planificación fue individualizada, considerando la progresión de la ERC, la afectación cognitiva y la disponibilidad de apoyo informal.
Este caso destaca la importancia de la intervención enfermera en la gestión de cuidados domiciliarios a personas mayores con patologías crónicas complejas, y subraya la utilidad de las taxonomías enfermeras para garantizar una atención estructurada, segura y centrada en la persona. Asimismo, destaca el valor del trabajo interdisciplinar y la educación sanitaria para promover la autonomía, la calidad de vida y la prevención de complicaciones en este grupo vulnerable.
Chronic kidney disease (CKD) and mild cognitive impairment (MCI) are common and often coexisting conditions in the elderly population, generating a high clinical, functional, and social burden. This clinical case describes the nursing care provided to an 82-year-old woman with stage 4 CKD and a recent diagnosis of MCI, living alone at home. The assessment was conducted following Marjory Gordon’s functional health patterns, which allowed identification of actual and potential problems related to self-care, treatment adherence, cognitive impairment, and fall risk.
The Nursing Care Process (NCP) was applied, using NANDA nursing diagnoses, expected outcomes (NOC), and nursing interventions (NIC) tailored to the patient’s profile. The interventions focused on maintaining functionality, supporting treatment adherence, cognitive stimulation, and coordination with social services. The care plan was individualized, considering CKD progression, cognitive impairment, and the availability of informal support.
This case highlights the importance of nursing intervention in managing home care for older adults with complex chronic conditions, emphasizing the usefulness of nursing taxonomies to ensure structured, safe, and person-centered care. It also underscores the value of interdisciplinary teamwork and health education to promote autonomy, quality of life, and complication prevention in this vulnerable population.