Eva Vega Cuesta, Laura Núñez Sánchez, Marta Teresa Gimeno Soler, Paula García Belenguer Cegoñino, Carlos Aisa Sancho
Los pacientes con enfermedad renal crónica (ERC) representan un grupo clínicamente vulnerable en el contexto quirúrgico, especialmente cuando se someten a procedimientos urológicos. El manejo anestésico en este tipo de pacientes exige una comprensión profunda de la fisiopatología renal, la farmacocinética alterada y las implicaciones hemodinámicas propias de su condición. Además, muchas cirugías urológicas, como nefrectomías, resecciones endoscópicas o trasplantes renales, pueden generar estrés adicional sobre un sistema ya comprometido.
Este artículo revisa los principales retos del manejo anestésico en pacientes nefrópatas que requieren cirugía urológica, destacando aspectos como la evaluación preoperatoria, la selección de agentes anestésicos, el control del balance hidroelectrolítico y ácido-base, la monitorización intraoperatoria avanzada, y las estrategias de protección renal. Se enfatiza la importancia de individualizar el manejo según el estadio de la ERC y el tipo de cirugía urológica, con un enfoque multidisciplinario que incluye anestesiólogos, nefrólogos y urólogos.
Patients with chronic kidney disease (CKD) are clinically vulnerable in the surgical setting, particularly when undergoing urological procedures. Anesthetic management in these patients requires a deep understanding of renal pathophysiology, altered pharmacokinetics, and hemodynamic implications. Urological surgeries such as nephrectomies, endoscopic resections, and renal transplants can further stress an already compromised system.
This article reviews the main challenges in anesthetic care of renal patients undergoing urological surgery, highlighting key areas such as preoperative evaluation, anesthetic drug selection, fluid and electrolyte balance, acid-base control, advanced intraoperative monitoring, and renal protection strategies. Emphasis is placed on individualized care according to CKD stage and surgical type, within a multidisciplinary approach involving anesthesiologists, nephrologists, and urologists.