Eliana Solari Mendoza, Diego Laborda Galindo, David Arcusa Puente, Ángela Rodríguez Val, Laura Gracia Galindo, Diana Alonso Sáenz
Mujer joven de 20 años sin antecedentes médicos importantes, acude a consulta de enfermería tras ser diagnosticada hace una semana con una infección por Chlamydia trachomatis. Los síntomas que mostraba eran: escozor, picor y secreción vaginal. El contagio está relacionado con prácticas sexuales sin protección con una pareja ocasional. En cuestión emocional, muestra signos de ansiedad moderada, preocupación por su fertilidad futura y sentimientos de culpa.
Durante la valoración enfermera, se identificó un diagnóstico de ansiedad (NANDA 00146), asociado al impacto psicológico del diagnóstico. Se llevaron a cabo intervenciones enfocadas en la disminución de la ansiedad (NIC 5820) y el afrontamiento (NIC 5230), se realizó educación sanitaria y acompañamiento familiar.
Este caso muestra la importancia de abordar las ITS desde un punto de vista biopsicosocial, considerando no solo el tratamiento médico, sino también aportando un apoyo psicológico sobre el impacto emocional y social que pueden generar, más concretamente en población joven. Se acuerda una revisión en un mes para evaluar la evolución emocional de la paciente y la efectividad de las intervenciones enfermeras.
A 20 year old young woman with no significant medical history attended a nursing consultation after being diagnosed a week earlier with a Chlamydia trachomatis infection. Her symptoms included burning sensation, itching, and vaginal discharge. The infection was linked to unprotected sexual activity with a casual partner. Emotionally, she showed signs of moderate anxiety, concern about her future fertility, and feelings of guilt.
During the nursing assessment, a diagnosis of anxiety (NANDA 00146) was identified, associated with the psychological impact of the diagnosis. Interventions were implemented focusing on anxiety reduction (NIC 5820) and coping (NIC 5230), including health education and family support.
This case highlights the importance of addressing STIs from a biopsychosocial perspective, considering not only medical treatment but also providing psychological support for the emotional and social impact they can have, particularly among young populations. A follow-up appointment was scheduled in one month to assess the patient’s emotional progress and the effectiveness of the nursing interventions.