Julia García García, Ainara Baines García, Mercedes Vicente de Vera Bueno, Javier Merino Matute, Miguel Cova Chinea, Ana Matilla Peña
Introducción: El carcinoma hepatocelular (CHC) es la neoplasia primaria hepática más frecuente, y su tratamiento depende tanto de la carga tumoral como de la reserva funcional hepática. En estadios avanzados, las opciones curativas suelen ser inviables, relegando a muchos pacientes a terapias sistémicas o paliativas. Sin embargo, la radioembolización transarterial hepática (TARE) ha emergido como una herramienta prometedora, no solo para control tumoral, sino también como estrategia de “downstaging” hacia tratamientos con intención curativa en casos seleccionados.
Caso clínico: Se presenta el caso de un varón de 58 años con cirrosis hepática por hepatitis C tratada, inicialmente sin hipertensión portal clínicamente significativa. Fue diagnosticado con un CHC único y tratado mediante tumorectomía. Debido a factores histológicos de riesgo, fue incluido en lista de trasplante, pero desarrolló una recidiva local con progresión a pesar de dos sesiones de quimioembolización (TACE) que lo excluyó del programa. Se inició sorafenib con buena respuesta, suspendido por toxicidad hematológica. Sin otras alternativas sistémicas, se propuso hepatectomía derecha tras embolización portal, que debió retrasarse por aparición de hipertensión portal permitiendo una nueva recidiva. Se realizó entonces TARE con itrio-90, logrando respuesta radiológica completa e hipertrofia compensatoria suficiente para realizar la hepatectomía sin complicaciones. El paciente permaneció libre de enfermedad durante dos años y, tras recidiva mediastínica, fue incluido en un ensayo con inmunoterapia, con buena evolución a largo plazo.
Discusión: Este caso ejemplifica el potencial de la TARE como estrategia de tratamiento en CHC avanzado, permitiendo la transición hacia terapias curativas en pacientes inicialmente no candidatos a resección o trasplante.
Introduction: Hepatocellular carcinoma (HCC) is the most common primary liver malignancy, and its management depends on both tumor burden and liver functional reserve. In advanced stages, curative options are often unfeasible, limiting patients to systemic or palliative therapies. However, transarterial radioembolization (TARE) has emerged as a promising tool not only for tumor control but also as a downstaging strategy enabling curative-intent treatments in selected cases.
Case report: We present the case of a 58-year-old man with hepatitis C–related cirrhosis, initially without clinically significant portal hypertension. He was diagnosed with a solitary HCC and underwent tumor resection. Due to high-risk histological features, he was listed for liver transplantation, but later developed a local recurrence with progression despite two sessions of transarterial chemoembolization (TACE), which led to his removal from the transplant list. Sorafenib was initiated with a complete radiologic response, but discontinued due to severe lymphopenia. With no further systemic options, a right hepatectomy was considered following right portal vein embolization. However, newly developed portal hypertension delayed surgery and allowed for a new recurrence. TARE with yttrium-90 was then performed, achieving complete radiologic response and sufficient contralateral hypertrophy, enabling safe hepatectomy. The patient remained disease-free for two years. Upon mediastinal lymph node recurrence, he was enrolled in an immunotherapy clinical trial with favorable outcomes.
Discussion: This case illustrates the potential role of TARE as a conversion strategy in advanced HCC, facilitating access to curative treatments in patients initially ineligible for surgical or transplant options.