Enoc Isaí Hernández Cantú, Kareli Montserrath Alcaraz Ávalos, María Guadalupe Martínez León, Héctor Alberto Covarrubias-Arriaga, Giselle Alexandra Luevano Díaz
Objetivo Evaluar el impacto de la implementación de un protocolo de comunicación de malas noticias (PCMN) en las habilidades comunicativas de enfermeras y enfermeros, en la percepción de la comunicación por parte de pacientes y familiares y en la frecuencia de conflictos hospitalarios relacionados con comunicación.
Método Estudio cuasi experimental pretest–postest en 247 enfermeras y enfermeros de un hospital de segundo nivel. Las habilidades comunicativas se midieron con un cuestionario Likert de 5 puntos (α = 0,89) antes y después de capacitación en el PCMN. La percepción de pacientes y familiares se evaluó con 356 encuestas estructuradas Likert de 5 puntos (pre = 178; post = 178). Los conflictos relacionados con comunicación se obtuvieron de registros institucionales de quejas y reportes internos en los seis meses previos y seis meses posteriores. Se aplicaron t de Student, χ2 y ANOVA.
Resultados El puntaje total en habilidades comunicativas aumentó de 2,8± 0,9 a 4,2 ± 0,7 (t = 15,87; p < 0,001). En la percepción de comunicación, la categoría «deficiente» bajó de 18,5% a 5,6%, «regular» de 28,7% a 6,7%, «buena» subió de 34,3% a 44,9% y «excelente» de 18,5% a 42,7% (χ2 = 36,21; p < 0,001). Los conflictos descendieron de 78 a 29 (–62,8%; p < 0,001).
Conclusiones El PCMN mejoró significativamente las habilidades comunicativas de enfermeras y enfermeros, optimizó la percepción de la comunicación y redujo conflictos hospitalarios. Incorporar protocolos estructurados en la formación de enfermería puede elevar la calidad de la atención.
Objective To assess the impact of implementing a Bad News Communication Protocol (BNCP) on nurses’ communication skills, patients’/families’ perceived communication quality, and the frequency of communication-related hospital conflicts.
Method Quasi-experimental pretest–posttest study with 247 nurses at a secondary-level hospital. Communication skills were measured using a 5-point Likert questionnaire (α=0.89). Patients’/families’ perception was assessed with 356 structured 5-point Likert surveys (pre = 178; post = 178). Communication-related conflicts were extracted from institutional complaint and internal-report records six months before and after implementation. Paired t-tests, Chi-square tests, and ANOVA were used.
Results Communication-skills scores increased from 2.8 ± 0.9 to 4.2 ± 0.7 (t = 15.87; p< 0.001). In patients’/families’ perception, “poor” decreased from 18.5% to 5.6%, “fair” from 28.7% to 6.7%, “good” rose from 34.3% to 44.9%, and “excellent” from 18.5% to 42.7% (χ2 = 36.21; p< 0.001). Communication-related conflicts dropped from 78 to 29 (–62.8%; p< 0.001).
Conclusions BNCP implementation improved nurses’ communication skills, enhanced patients’/families’ perception, and reduced conflicts. Embedding structured communication protocols in nursing continuing education may enhance care quality.