Helena Licer Gómez, Elena Rodríguez Latorre, María Belén Barrera Muñoz, Yolanda Soler Gómez, Dolores Miguela Fernández Viñado, Carlos Martínez Fernández
El síndrome de Stiff Person (SPS), también conocido como «síndrome del hombre rígido», es un trastorno neurológico raro de origen autoinmune, descrito por primera vez en 1956 por Moersch y Woltman. Se caracteriza clínicamente por rigidez muscular progresiva y espasmos desencadenados por estímulos sensoriales, emocionales o movimientos voluntarios. Su presentación clínica puede variar desde formas clásicas hasta variantes parciales o paraneoplásicas. El síndrome de Stiff Person (SPS) es una enfermedad neurológica autoinmune, poco frecuente, caracterizada por rigidez muscular progresiva y espasmos dolorosos, principalmente en el tronco y las extremidades proximales. Su diagnóstico es complejo y suele retrasarse debido a la rareza de la enfermedad y a la confusión con trastornos psiquiátricos o musculoesqueléticos. Se asocia a menudo con anticuerpos anti-GAD (ácido glutámico descarboxilasa) y enfermedades autoinmunes como la diabetes mellitus tipo 1. El tratamiento incluye fármacos sintomáticos, inmunoterapia y rehabilitación física. La identificación temprana y un enfoque multidisciplinario mejoran el pronóstico funcional del paciente.
Stiff Person Syndrome (SPS), also known as «stiff man syndrome,» is a rare autoimmune neurological disorder first described in 1956 by Moersch and Woltman. It is clinically characterized by progressive muscle rigidity and spasms triggered by sensory or emotional stimuli or voluntary movements. Its clinical presentation can range from classic forms to partial or paraneoplastic variants. Stiff Person Syndrome (SPS) is a rare autoimmune neurological disorder characterized by progressive muscle stiffness and painful spasms, mainly affecting the trunk and proximal limbs. Its diagnosis is often delayed due to its rarity and clinical overlap with psychiatric or musculoskeletal conditions. SPS is commonly associated with anti-GAD (glutamic acid decarboxylase) antibodies and autoimmune diseases such as type 1 diabetes. Treatment includes symptomatic drugs, immunotherapy, and physical rehabilitation. Early identification and a multidisciplinary approach can significantly improve the patient’s functional outcome.