Martina Baizan Urgell, Manuel Bernabeu, Ana Enríquez, Eduard Flores Ventura, Noemi Navarro Lleó, Aroa Rodriguez, Anna Samarra Mas, Anna Valls Verdoy, Raúl Cabrera Rubio
El estudio de la microbiota intestinal tiene una gran relevancia en la comprensión de la salud humana y su relación con diversas enfermedades. La microbiota, compuesta por un complejo ecosistema de microorganismos, juega un papel crucial en funciones esenciales como la inmunomodulación y el metabolismo. Las alteraciones en este sistema, conocidas como disbiosis, están vinculadas a patologías como enfermedades inflamatorias intestinales, trastornos metabólicos y psiquiátricos. Avances recientes en herramientas analíticas han permitido no solo caracterizar la composición de la microbiota sino también entender su funcionalidad y las interacciones con el huésped. Este artículo examina las metodologías más recientes para el análisis de la microbiota, incluyendo la secuenciación de ARN ribosomal 16S, metagenómica completa, y técnicas como la metabolómica y la metaproteómica, destacando sus ventajas y limitaciones. Además, se discute el impacto significativo de la dieta en la composición y funcionalidad de la microbiota. Se abordan las influencias de los alimentos ultraprocesados y las dietas ricas en fibra, y cómo estas pueden modificar el equilibrio microbiano. Por otra parte, se explora la comercialización de análisis de microbiota que,, pese a su popularidad y promesas de beneficios para la salud, enfrentan críticas por la falta de regulación y estandarización. Este escenario refuerza la necesidad de un marco regulatorio más estricto para garantizar la fiabilidad y seguridad de estos análisis. En conclusión, mientras que los estudios de microbiota ofrecen perspectivas prometedoras para el desarrollo de terapias personalizadas y la mejora de la salud intestinal y general, también presentan desafíos significativos que requieren un enfoque riguroso y regulado para maximizar su potencial clínico y terapéutico. El artículo subraya la importancia de un enfoque personalizado en el manejo de la microbiota, considerando la variabilidad individual y los factores ambientales.
The study of the intestinal microbiota is highly relevant in understanding human health and its relationship with a wide range of diseases. The microbiota, consisting of a complex ecosystem of microorganisms, plays a crucial role in essential functions such as immunomodulation and metabolism. Alterations in this system, known as dysbiosis, are linked to pathologies such as inflammatory bowel diseases, metabolic disorders, and psychiatric conditions. Recent advances in analytical tools have not only allowed the characterization of the microbiota's composition but also an understanding of its functionality and interactions with the host. This article examines the latest methodologies for analysing the microbiota, including 16S ribosomal RNA sequencing, shotgun metagenomics, and techniques such as metabolomics and metaproteomics, highlighting their advantages and limitations. Additionally, the significant impact of diet on the composition and functionality of the microbiota is discussed. The influences of ultra-processed foods and fibre-rich diets, and how these can modify the microbial balance, are addressed. Furthermore, the commercialization of microbiota analysis is explored, which despite its popularity and promises of health benefits, faces criticism for the lack of regulation and standardization. This scenario reinforces the need for a stricter regulatory framework to ensure the reliability and safety of these analyses. In conclusion, while microbiota studies offer promising prospects for the development of personalized therapies and the improvement of intestinal and overall health, they also present significant challenges that require a rigorous and regulated approach to maximize their clinical and therapeutic potential. The article emphasizes the importance of a personalized approach in managing the microbiota, considering individual variability and environmental factors.