La artritis séptica es la inflamación de las articulaciones por la invasión de microorganismos al espacio articular. Es una patología poco frecuente pero grave que afecta a de 4 a 10 casos por cada 100.000 habitantes en adultos. Las infecciones osteoarticulares pueden tener complicaciones severas especialmente en pacientes portadores de prótesis articular teniendo como consecuencia la retirada de dicha prótesis. En este estudio se revisa la literatura científica tras comentar un caso clínico de un paciente de 82 años portador de una prótesis total de rodilla con una infección periprotésica en la rodilla derecha por Staphylococcus aureus tras varias infecciones urinarias de repetición por el mismo microorganismo. El tratamiento con DAIR (desbridamiento, tratamiento antibiótico y retención del implante) es eficaz antes de proceder a realizar una retirada de la prótesis articular, pero hay determinados factores del paciente que hay que tener en cuenta ya que aumentan el fracaso de esta terapia. Es importante el abordaje multidisciplinar, entre ellos el diagnóstico clínico y microbiológico, para asegurar un abordaje terapéutico de forma óptima.
Septic arthritis is the inflammation of the joints caused by the invasion of microorganisms into the joint space. It is an uncommon but serious condition, affecting between of 4 and 10 cases per 100.000 adults. Osteoarticular infections can lead to severe complications, especially in patients with joint prostheses, often resulting in prosthesis removal.
This study reviews the scientific literature following the presentation of a clinical case involving an 82-year-old patient with a total knee prosthesis who developed a periprosthetic infection in the right knee caused by Staphylococcus aureus after multiple recurrent urinary tract infections by the same microorganism.
Treatment with DAIR (Debridement, Antibiotics, and Implant Retention) is effective before proceeding to prosthesis removal; however, certain patient-related factors must be considered, as they increase the risk of therapy failure. A multidisciplinary approach, including clinical and microbiological diagnosis, is essential to ensure optimal therapeutic management.