El caso clínico de un adolescente de 16 años, diagnosticado con cólico biliar por colelitiasis múltiple. El paciente presenta dolor abdominal, náuseas y vómitos, y es ingresado para una colecistectomía laparoscópica. Tras la cirugía, se le realiza una valoración de enfermería, donde se detectan alteraciones en la alimentación, movimiento y descanso, relacionadas con el postoperatorio. Además, se observa un riesgo de infección debido al procedimiento quirúrgico.
Durante la intervención postquirúrgica, se implementan diagnósticos de enfermería, como dolor agudo y riesgo de infección, siguiendo la taxonomía NANDA. Se planifican cuidados específicos que incluyen manejo del dolor, control de la herida y prevención de infecciones, utilizando medicación pautada como paracetamol, antibióticos y sueroterapia.
La evolución del paciente muestra una mejora en el control del dolor, aunque se requieren medicamentos de rescate. La cicatrización de la herida progresa de manera satisfactoria, y es dado de alta con pautas analgésicas y recomendaciones para el cuidado en casa.
Este caso resalta la importancia de una atención integral y continua, que no solo aborde las necesidades físicas del paciente, sino también sus preocupaciones emocionales, garantizando su recuperación óptima.
The clinical case of a 16-year-old adolescent diagnosed with biliary colic due to multiple cholelithiasis. The patient presented with abdominal pain, nausea, and vomiting and was admitted for laparoscopic cholecystectomy. After surgery, a nursing assessment was conducted, which identified changes in eating, movement, and rest related to the postoperative period. Furthermore, a risk of infection due to the surgical procedure was noted.
During the postoperative intervention, nursing diagnoses such as acute pain and risk of infection were implemented, following the NANDA taxonomy. Specific care was planned, including pain management, wound control, and infection prevention, using prescribed medications such as paracetamol, antibiotics, and intravenous fluid therapy.
The patient’s progress showed improved pain control, although rescue medications were required. Wound healing was progressing satisfactorily, and he was discharged with analgesic regimens and recommendations for home care.
This case highlights the importance of comprehensive and ongoing care that addresses not only the patient’s physical needs but also their emotional concerns, ensuring optimal recovery.