María Merino Maestro, Natalia Sierra Arcos, Alba Millán Elvira, Marcos Mené Gálvez, Noelia Núñez Descalzo, Paula Nasarre Grasa
La enfermedad de Alzheimer (EA) es la forma más común de demencia, caracterizada por un deterioro cognitivo progresivo que afecta la memoria, el pensamiento, el comportamiento y la capacidad para realizar actividades cotidianas. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), se estima que más de 50 millones de personas en todo el mundo viven con demencia, y el Alzheimer representa entre el 60 y el 70% de estos casos. La prevalencia de la enfermedad aumenta con la edad, lo que genera un desafío tanto a nivel individual como colectivo.
El origen exacto de la EA sigue siendo incierto, aunque investigaciones recientes sugieren que factores genéticos, ambientales y de estilo de vida interactúan en su aparición. Aunque se dispone de tecnologías avanzadas como las neuroimágenes y las evaluaciones neuropsicológicas, detectar la enfermedad en etapas tempranas continúa siendo un desafío. En cuanto a tratamiento, no existen soluciones curativas, pero diversos enfoques farmacológicos y no farmacológicos pueden aliviar los síntomas.
Alzheimer’s disease (AD) is the most common form of dementia, characterized by progressive cognitive decline that affects memory, thinking, behavior and the ability to perform daily activities. According to the World Health Organization (WHO), it is estimated that more than 50 million people worldwide are living with dementia, with Alzheimer’s disease accounting for 60-70% of these cases. The prevalence of the disease increases with age, creating both an individual and a collective challenge.
The exact origin of AD remains uncertain, although recent research suggests that genetic, environmental and lifestyle factors interact in its onset. In terms of diagnosis, although advanced tools such as neuroimaging and neuropsychological testing are available, early diagnosis remains a challenge. In terms of treatment, there are no curative solutions, but various pharmacological and non-pharmacological approaches can alleviate symptoms.