El estado terminal se caracteriza por el avance irreversible de una enfermedad incurable, donde la atención se enfoca en el confort y la calidad de vida. Se presenta el caso de una mujer de 81 años, encamada, con carcinoma renal de células claras estadio IV y antecedentes de ictus. La paciente presenta deterioro cognitivo y funcional, dependencia total, estreñimiento y una úlcera por presión grado 2 en el sacro. A pesar de su estado, mantiene buen apetito y se relaciona con su entorno, aunque con episodios de desorientación. El cuidado se realiza en el domicilio, con apoyo familiar y de cuidadoras profesionales, priorizando el enfoque paliativo y humanizado.
The terminal stage is marked by the irreversible progression of an incurable disease, where care is focused on comfort and quality of life. We present the case of an 81-year-old bedridden woman with stage IV clear cell renal carcinoma and a history of stroke. The patient exhibits cognitive and functional decline, total dependence, constipation, and a grade 2 sacral pressure ulcer. Despite her condition, she maintains a good appetite and interacts with family, though with occasional disorientation. Care is provided at home with the support of relatives and professional caregivers, emphasizing a palliative and person-centered approach.