Arantxa Oñate Lázaro, Esther Cambra Aso, Marta Azpeitia Calvo, Paul Chereches Ghergheluca, Sofía Ariño Marín
El síndrome del túnel carpiano (STC) es una neuropatía periférica causada por la compresión del nervio mediano a su paso por el túnel carpiano en la muñeca. Es la neuropatía compresiva más frecuente de la extremidad superior, afectando con mayor prevalencia a personas entre los 40 y 60 años, y a mujeres en mayor proporción. La causa puede ser idiopática, pero también se relaciona con movimientos repetitivos, enfermedades sistémicas como diabetes mellitus, hipotiroidismo, artritis reumatoide o situaciones de retención de líquidos como el embarazo¹.
Los síntomas más comunes son parestesias (hormigueo), dolor, debilidad y pérdida de fuerza, especialmente en el primer, segundo y tercer dedo, con irradiación ocasional al antebrazo. Estos síntomas tienden a empeorar por la noche, alterando el sueño y la calidad de vida del paciente. El diagnóstico se realiza mediante evaluación clínica y estudios electrofisiológicos, como el electromiograma, que confirman la afectación del nervio mediano².
El tratamiento inicial suele ser conservador e incluye férulas nocturnas, antiinflamatorios, fisioterapia y modificaciones de la actividad. En casos moderados a graves, o cuando los síntomas persisten, se recomienda la intervención quirúrgica para liberar el nervio mediano³. La cirugía suele ser ambulatoria, segura y con buenos resultados en la mayoría de los casos. El rol de enfermería es clave tanto en el preoperatorio como en el posoperatorio, brindando apoyo emocional, educación sanitaria y seguimiento para asegurar la recuperación funcional del paciente⁴.
Un abordaje integral y multidisciplinar permite reducir los tiempos de recuperación, mejorar la funcionalidad de la extremidad afectada y prevenir recaídas, contribuyendo significativamente a la mejora de la calidad de vida del paciente.
Carpal tunnel syndrome (CTS) is a peripheral neuropathy caused by compression of the median nerve as it passes through the carpal tunnel in the wrist. It is the most common compressive neuropathy of the upper limb, with a higher prevalence in individuals aged 40 to 60 and in women. The condition may be idiopathic but is often associated with repetitive movements and systemic diseases such as diabetes mellitus, hypothyroidism, rheumatoid arthritis, or fluid retention conditions like pregnancy¹.
The most common symptoms include paresthesia (tingling), pain, weakness, and loss of grip strength, particularly in the thumb, index, and middle fingers, sometimes radiating to the forearm. Symptoms typically worsen at night, disrupting sleep and reducing quality of life. Diagnosis is based on clinical evaluation and confirmed with electrophysiological tests, such as electromyography².
Initial treatment is usually conservative, including night splints, anti-inflammatory medications, physical therapy, and activity modification. In moderate to severe cases, or when conservative therapy fails, surgical decompression of the median nerve is recommended³. Surgery is generally outpatient, safe, and effective in the majority of patients. Nursing care plays a critical role pre- and postoperatively, providing emotional support, health education, and follow-up to ensure proper functional recovery⁴.
A comprehensive, multidisciplinary approach improves recovery time, optimizes limb functionality, and prevents recurrence, ultimately enhancing the patient’s overall quality of life.