La sobreingesta medicamentosa voluntaria es un método común de intento suicida que implica el consumo intencional de dosis excesivas de fármacos, como analgésicos, antidepresivos y ansiolíticos. Este fenómeno ha crecido en varias partes del mundo, siendo un reto para la salud pública, debido al fácil acceso a los medicamentos en el hogar o por prescripción médica, especialmente en personas vulnerables emocionalmente o con trastornos mentales no tratados. El manejo de estos pacientes requiere atención médica urgente para estabilizar su estado físico, como el lavado gástrico o antídotos según el tipo de fármaco ingerido. No obstante, el enfoque debe centrarse también en su salud mental, ya que los intentos suicidas suelen estar ligados a problemas como la depresión o la ansiedad. La enfermería desempeña un papel clave en la atención inmediata y la identificación de riesgos futuros. El seguimiento psiquiátrico y las medidas preventivas son fundamentales para reducir la reincidencia y mejorar el pronóstico del paciente.
Voluntary medication overdose is a common method of attempted suicide that involves the intentional consumption of excessive doses of drugs, such as analgesics, antidepressants, and anxiolytics. This phenomenon has increased in various parts of the world, posing a challenge to public health due to the easy access to medications at home or through medical prescriptions, especially among emotionally vulnerable individuals or those with untreated mental disorders. Managing these patients requires urgent medical care to stabilize their physical condition, such as gastric lavage or the administration of antidotes, depending on the type of drug consumed. However, the approach must also focus on the patient’s mental health, as suicide attempts are often linked to issues like depression or anxiety. Nursing plays a key role in immediate care and the early identification of future risks. Psychiatric follow-up and preventive measures are essential to reduce recurrence and improve the patient’s prognosis.