El suicidio es un problema grave de salud pública tanto en España como en otros países. En España constituye la causa principal de muerte no natural. En 2022 se registraron 4097 casos de suicidio, lo que equivale a una tasa de 8,6 por cada 100000 habitantes. Esta cifra lo convierte en la primera causa de muerte externa y en la principal entre los jóvenes de entre 15 y 29 años. Aunque los intentos son más frecuentes entre mujeres, la gran mayoría de las muertes por suicidio corresponde a hombres, especialmente adultos mayores y personas de mediana edad.
El vínculo entre suicidio y salud mental es muy estrecho: se estima que más del 90 % de quienes se suicidan presentan algún trastorno mental, siendo los más comunes la depresión, los trastornos de ansiedad, el trastorno bipolar y los relacionados con el consumo de sustancias. Sin embargo, el acceso a la atención psicológica en España es limitado, con una escasez de profesionales y largas listas de espera en el sistema público de salud.
Suicide is a serious public health issue in Spain and represents the leading cause of unnatural death in the country. In 2022, there were 4,097 recorded suicides, which corresponds to a rate of 8.6 per 100,000 inhabitants. This makes it the leading external cause of death and the main cause among young people aged 15 to 29. Although suicide attempts are more common among women, the vast majority of suicide deaths occur among men, especially middle-aged and older adults.
The link between suicide and mental health is very strong: it is estimated that over 90% of those who die by suicide suffer from some form of mental disorder, the most common being depression, anxiety disorders, bipolar disorder, and substance-related disorders. However, access to psychological care in Spain is limited, with a shortage of professionals and long waiting lists in the public healthcare system.