Beatriz Natividad Sola Talayero, Elena García Borque, Miriam Larraga Ruiz, Leyre Ledo Belascoain, Elena Ibáñez Soro, María Vargas Villegas
La enfermedad de Weil es una forma grave de leptospirosis causada por la bacteria Leptospira, que afecta principalmente al hígado y los riñones, provocando ictericia, insuficiencia renal y, en casos severos, la muerte. Esta revisión bibliográfica exploró su epidemiología, diagnóstico, tratamiento y prevención. Se encontró que la leptospirosis es más común en regiones tropicales y subtropicales, donde la exposición al agua contaminada y el contacto con animales, como roedores, aumentan el riesgo de contagio, especialmente en comunidades con deficientes sistemas de saneamiento1.
El diagnóstico de la enfermedad de Weil suele realizarse mediante pruebas serológicas (ELISA) y PCR, siendo esta última más efectiva en la fase inicial, aunque menos accesible en áreas de bajos recursos. Los síntomas iniciales, como fiebre y dolor muscular, complican el diagnóstico precoz debido a su similitud con otras enfermedades tropicales2. El tratamiento con antibióticos, especialmente Penicilina y Doxiciclina, es efectivo si se administra tempranamente, aunque los casos severos requieren hospitalización y soporte intensivo, incluyendo terapia renal en algunos pacientes. La falta de acceso a cuidados avanzados en zonas endémicas incrementa la mortalidad 3.
En cuanto a la prevención, los estudios destacan la importancia de mejorar el saneamiento, controlar la población de roedores y realizar campañas de concienciación, pero estos esfuerzos son limitados en áreas afectadas. La profilaxis con Doxiciclina ha mostrado ser efectiva en poblaciones de alto riesgo, aunque su implementación es aún baja4. En conclusión, la enfermedad de Weil sigue siendo un reto para la salud pública, especialmente en áreas con escasos recursos. La mejora en diagnóstico, tratamiento y prevención es crucial para reducir su incidencia y mortalidad.
Weil’s disease is a severe form of leptospirosis caused by the Leptospira bacteria, which primarily affects the liver and kidneys, leading to jaundice, kidney failure, and in severe cases, death. This literature review explored its epidemiology, diagnosis, treatment, and prevention. Leptospirosis was found to be more common in tropical and subtropical regions, where exposure to contaminated water and contact with animals, such as rodents, increase the risk of infection, especially in communities with poor sanitation systems1.
Diagnosis of Weil’s disease is usually performed by serological tests (ELISA) and PCR, the latter being more effective in the initial phase, although less accessible in low-resource areas. Initial symptoms, such as fever and muscle pain, complicate early diagnosis due to its similarity to other tropical diseases2. Treatment with antibiotics, especially penicillin and doxycycline, is effective if administered early, although severe cases require hospitalization and intensive support, including renal therapy in some patients. Lack of access to advanced care in endemic areas increases mortality3.
Regarding prevention, studies highlight the importance of improving sanitation, controlling rodent populations and conducting awareness campaigns, but these efforts are limited in affected areas. Doxycycline prophylaxis has been shown to be effective in high-risk populations, although its implementation is still low4. In conclusion, Weil’s disease remains a public health challenge, especially in areas with scarce resources. Improvements in diagnosis, treatment and prevention are crucial to reduce its incidence and mortality.