La Profilaxis Preexposición (PrEP) es una intervención biomédica preventiva contra el VIH que consiste en la administración regular de fármacos antirretrovirales a personas seronegativas para reducir significativamente la probabilidad de infección en caso de exposición al virus1.
La PrEP utiliza comúnmente una combinación de Tenofovir Disoproxil Fumarato (TDF) y Emtricitabina (FTC), ambos inhibidores de la transcriptasa inversa análogos de nucleósidos que impiden la replicación del VIH en las células humanas1.
Diversos estudios clínicos han demostrado que la PrEP puede reducir el riesgo de adquisición del VIH en más del 90% en relaciones sexuales de alto riesgo cuando se toma diariamente y en más del 70% en usuarios de drogas inyectables. La efectividad depende en gran medida de la adherencia al tratamiento1.
Es necesario un monitoreo médico constante para asegurar que el usuario permanezca seronegativo, evaluar la función renal y descartar la presencia de otras Infecciones de Transmisión Sexual (ITS)1.
La PrEP es específica contra el VIH y no confiere inmunidad ni protección contra otros patógenos de transmisión sexual. Además, la profilaxis debe complementarse con el uso de barreras físicas como preservativos para maximizar la protección en escenarios de exposición múltiple a ITS1.
La PrEP se considera una herramienta fundamental en la prevención biomédica del VIH en poblaciones de alto riesgo y ha sido incluida en las guías internacionales de salud como parte de las estrategias combinadas de prevención del VIH2.
Pre-Exposure Prophylaxis (PrEP) is a biomedical preventive intervention against HIV, consisting of the regular administration of antiretroviral drugs to HIV-negative individuals to significantly reduce the likelihood of infection in case of exposure to the virus.
PrEP commonly uses a combination of Tenofovir Disoproxil Fumarate (TDF) and Emtricitabine (FTC), both nucleoside reverse transcriptase inhibitors that prevent HIV replication in human cells.
Multiple clinical studies have shown that PrEP can reduce the risk of acquiring HIV by over 90% in high-risk sexual encounters when taken daily, and by more than 70% in people who inject drugs. Its effectiveness lies largely in adherence to the treatment.
Consistent medical monitoring is necessary to ensure the user remains HIV-negative, to assess renal function, and to rule out other sexually transmitted infections (STIs).
PrEP is specific to HIV and does not confer immunity or protection against other sexually transmitted pathogens. Additionally, prophylaxis must be complemented with physical barriers, such as condoms, to maximize protection in scenarios involving multiple STI exposures.
PrEP is considered a cornerstone biomedical tool in HIV prevention among high-risk populations and has been included in international health guidelines as part of combined HIV prevention strategies.