Este artículo presenta la intervención profesional desde Trabajo Social en el acompañamiento a la sexualidad de una persona adulta con discapacidad física. A través de un caso clínico ficticio, se visibilizan los desafíos y prejuicios sociales que enfrentan las personas con diversidad funcional en el ejercicio de su vida íntima. Se analiza el rol del Trabajo Social en la promoción de derechos sexuales, la educación afectivo-sexual y la coordinación con recursos específicos. Se concluye que la sexualidad debe dejar de ser una dimensión negada o infantilizada en el ámbito de la discapacidad, para convertirse en un eje de bienestar.
This article presents a professional intervention from the field of Social Work aimed at supporting the sexual and intimate lives of adults with physical disabilities. Through a realistic yet fictional case study, it highlights the social prejudices and structural barriers that hinder the exercise of sexual rights and affective relationships in the context of disability. The role of Social Work in promoting sexual education, emotional empowerment, and interdisciplinary coordination is examined. The study concludes that sexuality must be recognized as a legitimate and essential dimension of wellbeing, autonomy, and human dignity-especially in contexts where it has historically been denied or infantilized.