Ignacio Lasierra Lavilla, Alberto Muñoz Vos, Joan Izquierdo Alabau, Andrea Soriano Barrera, Pablo de Fez Febré, Carlos Antonio Utria Hernández, Sara Plou Izquierdo
Se describe el caso de una niña de 13 años procedente de una zona rural de Teruel, España, que consultó por una lesión nodular ulcerada en el brazo izquierdo de seis semanas de evolución. La lesión comenzó como una pápula eritematosa, evolucionando hacia una úlcera con bordes sobreelevados y centro costroso. No refería picaduras previas ni síntomas sistémicos. La serología para Leishmania (IgG) fue negativa. La biopsia mostró dermatitis linfohistiocitaria perivascular e intersticial inespecífica. La evolución clínica fue compatible con leishmaniasis cutánea, también conocida como “botón de Oriente”. La lesión se resolvió espontáneamente dejando una cicatriz queloidea. Este caso ilustra la importancia del diagnóstico clínico y la necesidad de sospecha elevada en áreas endémicas.
We report the case of a 13-year-old girl from a rural area in Teruel, Spain, who presented with a six-week history of a nodular ulcerative lesion on the left arm. The lesion started as an erythematous papule that evolved into an ulcer with elevated borders and a crusted center. She denied previous insect bites or systemic symptoms. Serology for Leishmania (IgG) was negative. Histopathology revealed nonspecific perivascular and interstitial lymphohistiocytic dermatitis. Despite the lack of microbiological confirmation, the clinical course was compatible with cutaneous leishmaniasis, also known as «Oriental sore.» The lesion healed spontaneously, leaving a keloid scar. This case highlights the importance of clinical recognition and high diagnostic suspicion in endemic areas.