Esther Arilla Peralta, Winnie Adu Akorli, Laura Raya Hidalgo, Sara Belén Llavori Pirla, Pablo Nogués Rosel, Julia García Sánchez
Las caídas en personas mayores representan un importante problema de salud pública por su elevada incidencia, sus consecuencias físicas y psicológicas, y el incremento de costes sanitarios que suponen. La enfermería desempeña un papel importante en la prevención de caídas mediante la valoración integral del paciente, la implementación de intervenciones multifactoriales y la educación para el autocuidado. El objetivo de este trabajo es analizar las buenas prácticas enfermeras en la prevención de caídas en personas mayores, desde un enfoque centrado en la valoración clínica sistematizada, el entorno institucional y comunitario, y la gestión de los factores de riesgo. La revisión de la literatura evidencia la eficacia de los programas liderados por enfermería, tanto en contextos hospitalarios como comunitarios, destacando el impacto positivo de las intervenciones personalizadas, la adecuación del entorno y la participación activa del paciente y su entorno familiar. Estos hallazgos refuerzan la necesidad de consolidar estrategias enfermeras basadas en la evidencia para reducir la incidencia de caídas en población geriátrica.
Falls in older adults represent a significant public health problem due to their high incidence, physical and psychological consequences, and increased healthcare costs. Nursing plays an important role in fall prevention through comprehensive patient assessment, the implementation of multifactorial interventions, and self-care education. The objective of this study is to analyze best nursing practices in fall prevention in older adults, focusing on systematic clinical assessment, the institutional and community environment, and risk factor management. The literature review demonstrates the effectiveness of nursing-led programs in both hospital and community settings, highlighting the positive impact of personalized interventions, appropriate environmental management, and the active participation of patients and their families. These findings reinforce the need to consolidate evidence-based nursing strategies to reduce the incidence of falls in the geriatric population.