Esther Arilla Peralta, Winnie Adu Akorli, Laura Raya Hidalgo, Sara Belén Llavori Pirla, Pablo Nogués Rosel, Julia García Sánchez
La resistencia a los antimicrobianos representa uno de los principales desafíos sanitarios globales del siglo XXI, impulsado por el uso inadecuado y excesivo de antibióticos tanto en entornos clínicos como comunitarios. La enfermería desempeña un papel estratégico en la prevención de esta amenaza mediante la implementación de intervenciones dirigidas a promover el uso racional de los antibióticos. Este artículo analiza la evidencia actual sobre las buenas prácticas impulsadas desde la enfermería, con especial atención a las estrategias de formación, educación sanitaria, vigilancia del cumplimiento terapéutico y participación en los programas de optimización de uso de antimicrobianos (PROA). Los resultados destacan que las intervenciones lideradas por enfermería son efectivas para reducir el consumo innecesario de antibióticos y mejorar los resultados clínicos en distintos niveles asistenciales.
Antimicrobial resistance represents one of the main global health challenges of the 21st century, driven by the inappropriate and excessive use of antibiotics in both clinical and community settings. Nursing plays a strategic role in preventing this threat by implementing interventions aimed at promoting the rational use of antibiotics. This article analyzes the current evidence on nursing-led best practices, with special attention to training strategies, health education, therapeutic adherence monitoring, and participation in antimicrobial use optimization programs (AUPs). The results highlight that nursing-led interventions are effective in reducing unnecessary antibiotic use and improving clinical outcomes at different levels of care.