Arnold Méndez Toro, Camilo Povea Combariza, Ingrid Tatiana Rojas Ruiz, Ricardo Andrés Novoa Álvarez
Las adaptaciones cardíacas al entrenamiento se ven influenciadas por el tipo de ejercicio realizado. En algunos casos, estas adaptaciones pueden conducir a cambios que podrían resultar en muerte súbita, detectable a través de manifestaciones electrocardiográficas. Es por esto que el ECG se ha sugerido como una herramienta de detección en evaluaciones previas a la participación. El objetivo de este estudio es describir dichos hallazgos en un grupo de jugadores de fútbol profesionales que entrenaban a una altitud de 2600 metros sobre el nivel del mar entre 2017 y 2022. Un total de 111 jugadores de fútbol participaron, incluidos 81 hombres y 30 mujeres, con una edad promedio de 26 y 24 años respectivamente, ninguno de los cuales presentó síntomas cardiovasculares. La frecuencia cardíaca promedio fue de 59 lpm en hombres y 62 lpm en mujeres. Catorce participantes mostraron cambios electrocardiográficos, incluyendo trastorno de repolarización precoz, bloqueo incompleto de rama derecha, inversión de la onda T y bradicardia sinusal. Solo un jugador cumplió con los criterios ecocardiográficos de hipertrofia concéntrica.
Cardiac adaptations to training are influenced by the type of exercise performed. In some instances, these adaptations can lead to changes that might result in sudden death, detectable through electrocardiographic manifestations. This is why the ECG has been suggested as a screening tool in pre-participation evaluations. The objective of this study is to describe such findings in a group of professional soccer players training at an altitude of 2600 meters above sea level between 2017 and 2022. A total of 111 soccer players participated, including 81 men and 30 women, with an average age of 26 and 24 years respectively, none of whom exhibited cardiovascular symptoms. The average heart rate was 59 bpm in men and 62 bpm in women. Fourteen participants showed electrocardiographic changes, including early repolarization disorder, incomplete right bundle branch block, T wave inversion, and sinus bradycardia. Only one player met echocardiographic criteria for concentric hypertrophy.