En esta revisión sistemática, revisamos la evidencia de los efectos del entrenamiento en altura sobre el rendimiento de resistencia, los mecanismos fisiológicos detrás de sus efectos, los métodos exitosos y no exitosos de entrenamiento en altura, y los factores importantes asociados con su efectividad. El propósito del entrenamiento en altura es desarrollar la aptitud física basándose en la premisa de que el entrenamiento en altura aumentará la capacidad aeróbica a través de la adaptación, como el aumento de la producción de glóbulos rojos y la mejora de la eficiencia mitocondrial. La revisión resume hallazgos dispares de diferentes deportes y regímenes de entrenamiento, sin embargo, proporciona tanto positivos como negativos de los beneficios de tales enfoques. Los resultados del entrenamiento en altura están influenciados críticamente por los factores de nivel de altitud, duración del entrenamiento, intensidad y aclimatación individual. Un enfoque prometedor discutido es "vivir alto, entrenar bajo", donde los atletas tienen la ventaja de los beneficios de la hipoxia mientras continúan el entrenamiento de alta intensidad a altitudes más bajas. Incluso con toda esa evidencia del entrenamiento en altura, la revisión recomienda que se realice más trabajo para encontrar protocolos óptimos y producir resultados más consistentes a largo plazo sobre cómo el entrenamiento en altura afecta el rendimiento de resistencia. Además, varios estudios señalan un beneficio positivo de entrenar a gran altitud pero vivir a baja altitud (lo que se conoce como «vivir en altura, entrenar a baja altitud»), lo que permite a los atletas optimizar sus ventajas adaptativas a la altitud mientras continúan con un entrenamiento intenso a nivel del mar. Finalmente, la revisión insta a realizar más investigaciones sobre protocolos óptimos de entrenamiento en altura y su efecto a largo plazo en el rendimiento de resistencia, ya que la evidencia es contradictoria en diferentes deportes y regímenes de entrenamiento.
In this systematic review, we review the evidence for the effects of altitude training on endurance performance, the physiological mechanisms behind its effects, successful and unsuccessful methods of altitude training, and important factors associated with its effectiveness. The purpose of altitude training is to build fitness based on the premise that altitude training will increase aerobic capacity through adaptation, such as increased red blood cell production and improved mitochondrial efficiency. The review summarizes disparate findings from different sports and training regimens, yet, provides both positive and liability of the benefits of such approaches. Altitude training outcomes are influenced critically by the factors of altitude level, training duration, intensity and individual acclimatization. A promising approach discussed is 'live high train low' where athletes have the advantage of hypoxia benefits while continuing high intensity training at lower altitudes. Even with all that evidence of altitude training, the review recommends more work be done to find optimal protocols and produce more consistent, long-term results about how altitude training affects endurance performance. Additionally, a number of studies point to a positive benefit of training at high altitude but living avt low altitude (called 'live high, train low') in which athletes can optimize their altitude adaptive advantages while continuing intense training at sea level. Finally, the review calls for more research on optimal protocols of altitude training andits long-term effect on endurance performance, since the evidence is contradictory on different sports and training regimens.