El envejecimiento activo y saludable constituye un eje estratégico dentro de las políticas de salud pública europeas, especialmente en contextos donde la población mayor experimenta un notable crecimiento demográfico. El presente artículo tiene como objetivo analizar el papel de la enfermería en la promoción de un envejecimiento activo, con enfoque en la prevención de enfermedades, y la promoción de la actividad física, la alimentación saludable y la estimulación cognitiva, en los ámbitos de atención primaria, comunitaria y residencial.
Tras la revisión bibliográfica realizada, se han identificado intervenciones lideradas por enfermería que mejoran la capacidad funcional, reducen el riesgo de deterioro cognitivo y promueven la autonomía y el bienestar psicosocial en personas mayores.
Entre los hallazgos, destacan programas comunitarios que combinan ejercicio físico y estimulación cognitiva, talleres estructurados en residencias y protocolos de seguimiento en atención primaria. Las intervenciones enfermeras, además de su impacto en la salud física y emocional, refuerzan la participación social y el empoderamiento de los mayores como sujetos activos en su proceso de envejecimiento.
Se concluye que la enfermería posee un papel importante en la planificación, implementación y evaluación de intervenciones orientadas al envejecimiento activo, siendo clave para fomentar la calidad de vida en esta etapa vital.
Active and healthy ageing constitutes a strategic axis within European public health policies, especially in contexts where the elderly population is experiencing significant demographic growth.
This article aims to analyze the role of nursing in promoting active ageing, with a focus on disease prevention, physical activity, healthy eating, and cognitive stimulation, in primary, community, and residential care settings.
Following a narrative review, nursing-led interventions have been identified that improve functional capacity, reduce the risk of cognitive decline, and promote autonomy and psychosocial well-being among older adults.
Among the findings, community programs that combine physical exercise and cognitive stimulation, structured workshops in residential facilities, and follow-up protocols in primary care stand out.
Nursing interventions, in addition to their impact on physical and emotional health, enhance social participation and empower older adults as active agents in their ageing process.
It is concluded that nursing plays a pivotal role in the planning, implementation, and evaluation of interventions aimed at active ageing, being essential to fostering quality of life in this vital stage of life.