Las infecciones del tracto urinario (ITU) representan una de las patologías más frecuentes en la población geriátrica, siendo una causa común de morbilidad y hospitalización en este grupo etario. La fisiopatología de las ITU en adultos mayores se ve influenciada por factores como la incontinencia urinaria, el vaciado incompleto de la vejiga, el uso de sondas vesicales y la presencia de comorbilidades como diabetes mellitus o deterioro cognitivo. Además, los síntomas clásicos pueden estar ausentes, manifestándose en ocasiones como alteraciones del estado mental o caídas.
Este trabajo tiene como objetivo describir las características clínicas, diagnósticas y terapéuticas de las ITU en pacientes geriátricos, resaltando el papel clave del personal de enfermería en la detección precoz, prevención y manejo integral de estas infecciones. Asimismo, se abordan las estrategias para prevenir su aparición, como el control adecuado del cateterismo urinario, la higiene perineal y la correcta hidratación. Se revisan también las recomendaciones clínicas actuales y el uso racional de antibióticos para evitar la resistencia bacteriana. Como conclusión las ITU en pacientes geriátricos son un problema clínico relevante que requiere un enfoque multidisciplinario. La atención oportuna y el papel activo del personal sanitario en la prevención y la detección temprana son esenciales para reducir las complicaciones y mejorar la calidad de vida de estos pacientes.
Urinary tract infections (UTIs) are among the most common pathologies in the geriatric population and a leading cause of morbidity and hospitalization in this age group. The pathophysiology of UTIs in older adults is influenced by factors such as urinary incontinence, incomplete bladder emptying, use of urinary catheters, and comorbidities like diabetes mellitus or cognitive impairment. Additionally, classical symptoms may be absent, sometimes presenting as altered mental status or falls.
This paper aims to describe the clinical, diagnostic, and therapeutic characteristics of UTIs in geriatric patients, highlighting the key role of nursing staff in early detection, prevention, and comprehensive management of these infections. It also addresses strategies for prevention, such as proper catheter care, perineal hygiene, and adequate hydration. Current clinical guidelines and rational antibiotic use are also reviewed to prevent bacterial resistance. In conclusion, UTIs in geriatric patients are a significant clinical problem that requires a multidisciplinary approach. Timely care and the active role of healthcare personnel in prevention and early detection are essential to reducing complications and improving the quality of life of these patients.